miércoles, 17 de octubre de 2012

Tres añitos

Hoy Consuelo cumple tres años, recuerdo cuando llegó, era una gatita diminuta y salvaje, que corría, arañaba, nunca hacía caso y pasaba olímpicamente de nosotros, hoy en día se ha convertido en toda una señorita, buena y cariñosa, muy sensible, siempre se da cuenta cuando estás mal y acude a consolarte.
 jeje, para todo el mundo hay esperanza.








Algunas fotos de Consuelo durante estos años


Su primera foto

sí, estaba muuyyyy loca

con su querida Cora, una perrita acogida

Con Coffee
En el patio, antes de los efectos destructores de macetas de su hermano M
Con M

lunes, 15 de octubre de 2012

En el recuerdo



 En mi cerebro se pasea,
Como en su casa,
Un lindo gato, fuerte, dulce y tibio.
Cuando maúlla se le oye apenas,
Tan tierno y discreto es su timbre









Gatito sin nombre encontrado en un centro comercial. Falleció a causa de la P.I.F.
Nos hubiera gustado que hubiera podido disfrutar de su vida. Siempre lo recordaremos.

viernes, 5 de octubre de 2012

Lucía y Tortuguita

Lucía (ahora Tifa) ha sido adoptada por una familia estupenda de Mérida, la verdad es que lleva ya bastante tiempo con ellos, pero no había tenido tiempo de colgar fotos.

Están muy contentos con ella, está hecha una trasta y no para de jugar todo el día.




Tiene un hermano roedor (esperamos que siga entero)



Tortuguita (Matilda), también está adoptada, pero su historia ha sido bastante menos agradable que la de Lucía, primero se interesó por ella una familia, que se debía creer que esto de adoptar animales es como comprarse una camiseta y la devolvió a los dos días porque a la perrilla de la familia "no le gustaba", después de esto la adoptó una familia de Sevilla, que también salió rana y decidió no mandar noticias de ella, "porque no les daba la gana", (es que desde luego cada día hay más educación...) afortunadamente una protectora de Sevilla pudo contactar con ellos y comprobar que la gata estaba adaptada y feliz, así que nos conformaremos con que Matilda esté bien, aunque dadas las circunstancias no tengo fotos de ella, asi que pongo algunas que le hice en casa.



Y esta de la última vez que la vi, en el autobús conmigo camino de Sevilla.



martes, 25 de septiembre de 2012

Los gatos y la pérdida de un compañero

¿Sienten los gatos dolor emocional?

Se presta muy poca atención al hecho de si los gatos sufren o no dolor por la pérdida de un compañero, probablemente porque los gatos han sido vistos desde siempre como animales independientes que conservan todavía una gran parte de su naturaleza “salvaje”. Pero los gatos muestran cambios en su comportamiento tras la muerte de otro gato, y en ocasiones estos pueden resultar difíciles de comprender.
Cuando dos animales están muy unidos es más probable que la muerte de uno de ellos suponga un fuerte trastorno para el otro. Incluso gatos que aparentemente no hacen más que pelearse todo el día pueden sentirse muy dolidos por la pérdida del compañero de luchas. Aunque probablemente nunca sabremos si los gatos son capaces de comprender el concepto de “muerte”, lo que es seguro es que saben que un compañero falta y notan que algo ha cambiado en la casa. La ansiedad que siente el dueño de un gato que ha muerto se transmite fácilmente al superviviente, sumándose a la confusión que puede estar sintiendo el gato.

Signos de dolor ante la pérdida

No hay manera de predecir como va a sentirse un gato ante la pérdida de un compañero.  A algunos gatos parece no afectarles en absoluto, otros dejan de comer y de mostrar interés por lo que les rodea, y se pasan el día sentados, contemplando las paredes; parece que sufran una depresión. Unos pocos sufren cambios en el comportamiento y en su personalidad tras la pérdida de un compañero.
 Aunque no ha habido ninguna investigación científica importante sobre el tema del duelo en el gato,  una encuesta de la Asociación Americana para la Prevención de la Crueldad sobre Animales  mostró que los gatos comen menos, duermen más y vocalizan con mayor frecuencia tras la muerte de su compañero felino. Un hecho positivo hallado en esta encuesta fue que en la totalidad de los 160 hogares encuestados, a los 6 meses de la pérdida el comportamiento del gato superviviente había vuelto a la normalidad.

¿Cómo podemos ayudarles?

Hay varias cosas que usted puede hacer para ayudar a su gato a sobreponerse a la pérdida. Minimizar cualquier tipo de cambio en el entorno y vida cotidiana es muy útil, pues da al gato tiempo para hacerse a la idea de lo que ha pasado. Mantenga la rutina de su gato, cualquier cambio, como alimentarlo a una hora diferente o trasladar muebles de sitio, puede aumentar su estrés.
Un gato dolido puede dejar de comer. Un gato que pasa varios días sin comer se encuentra en riesgo de contraer una enfermedad del hígado potencialmente fatal llamada lipidosis hepática. Estimule a su gato para que coma, calentando ligeramente la comida o añadiéndole agua o jugo de carne. Hágale compañía a su gato mientras come para que se sienta más tranquilo. No ceda a la tentación de cambiar de dietas constantemente para estimular su apetito, pues podría causarle problemas gastrointestinales. Si transcurren 3 días y su gato continúa sin comer, acuda a su veterinario.
Dedique más tiempo a cepillar a su gato, a acariciarlo y a jugar con él. Esto ayudará a dar un sentido positivo a cualquier cambio que el gato pueda percibir en su hogar.
No busque inmediatamente un sustituto para el gato fallecido. Aunque se encuentre solo y necesite compañía, es difícil que el gato superviviente acepte a un extraño cuando todavía está  triste y alterado por la muerte de su compañero anterior. Un gato introducido en este momento solo supone una nueva fuente de estrés.
Al igual que otras especies, una parte importante del proceso de duelo en el gato consiste en dedicar un tiempo a oler y frotar su cuerpo contra el del gato muerto. Por ello, puede ayudar el traer el cuerpo del gato eutanasiado al hogar antes de enterrarlo, y no dejarlo en el veterinario para su incineración. 
Cuando se producen cambios dramáticos en el comportamiento siempre hay que llevar el gato al veterinario para descartar la existencia de cualquier enfermedad física subyacente. Si los problemas de comportamiento no mejoran cuando ha pasado un tiempo prudencial, se recomienda la visita a un etólogo. 

Fuente: GEMFE 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...