Hoy en día prácticamente todos los perros van identificados con microchip, sin embargo no es tan común que los gatos lo lleven. Mucha gente piensa que los gatos al no salir a la calle no lo necesitan, sin embargo es importante que la gente se conciencie que es necesario identificar también a los gatos.
¿Qué es el Microchip?
El microchip es un dispositivo que contiene un número único de
identificación accesible a través de un lector. Este número se registra
en el censo de mascotas, al que hay que comunicar cualquier cambio de
los datos de contacto y de propiedad, así como la pérdida o muerte del felino.
Tiene el tamaño de un grano de arroz y el veterinario lo implanta bajo la piel del cuello del gato con una aguja especial, el procedimiento dura unos segundos y no causa apenas molestias. Se debe poner a partir del mes y medio o dos meses de edad.
Razones para poner el chip
Pérdida: si nuestro gato se pierde y alguien lo encuentra y lo lleva al veterinario podrán localizarnos enseguida. Muchos gatos no identificados acaban en protectoras donde al no poder localizar al dueños son entregados en adopción, en caso de acabar en una perrera corren el riesgo de ser sacrificados si no los reclaman.
No hay que confiarse pensando que porque nuestros gatos no salgan de casa no pueden extraviarse, a veces pueden salir en un descuido, caerse desde una ventana, o escapar durante una visita al veterinario. Se han dado casos de animales y dueños separados durante catástrofes que gracias al chip han podido reencontrarse (incendios de San Diego)
Obligatorio en algunas Comunidades: poner el microchip es obligatorio para perros en toda España, para los gatos lo es en algunas Comunidades, por ejemplo en Madrid o Cataluña.
Viajes: Para viajar con animales a otros países es obligatorio que vayan identificados con microchip. Para viajar con tranquilidad con tu gato y tener la seguridad de que no tendremos ningún problema, es mejor tener los papeles en regla.
Responsabilidad: que todos los animales de compañía tengan un responsable legal, es un forma de promocionar la tenencia responsable y que sea más fácil castigar los casos de abandono.
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lunes, 25 de noviembre de 2013
domingo, 28 de octubre de 2012
El gato perfecto
Hace unos días ojeando una revista sobre gatos me llamó la atención un artículo sobre como elegir el gato perfecto para nosotros, uno de los consejos era que el gatito no debía pasar de las siete semanas de vida.
Hay cientos de artículos donde se hace esa recomendación, esto contribuye a difundir una información equivocada y desfasada.
Hace relativamente poco que el gato convive dentro del hogar, su comportamiento, procesos de socialización y educación todavía no son muy conocidos. Siempre se ha pensado que las primeras semanas de vida son esenciales para que un gato se socialice y que si en este periodo no se acostumbra al contacto humano no será apto para la convivencia doméstica.
Los gatos tienen mucha más capacidad de adaptación de lo que se cree, pueden acostumbrarse a los cambios y a nuevos entornos aunque sean adultos.
La elección de un gato pequeño: mucha gente se decide por un bebé, que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El gatito se acostumbrará desde pequeño a ser manipulado, a la convivencia con distintos humanos y con otros animales. En cambio no podremos saber el carácter que tendrá de adulto, la herencia genética influye mucho, si nuestro gato resulta ser de carácter arisco, poco podremos hacer para mejorar este rasgo o si es excesivamente activo tendremos que resignarnos a las travesuras.
Adopta un gato pequeño si estas dispuesto a aceptarlo sea como sea, no necesariamente acabará comportándose como a ti te gustaría.
Elegir un gato adulto: La gente piensa que los gatos adultos "no se adaptan". Los gatos que acaban en refugios, normalmente se ha criado en un hogar y han sido socializados de pequeños, se dejan manipular y están acostumbrados a la vida en una casa. Una vez que son adoptados se acostumbran rápidamente a su nuevo hogar y se muestran cariñosos con su familia.
Son una buena elección ya que sabes el carácter que tienen y puedes adoptar el gato que más se adapte a tu familia, si tienes niños, puedes adoptar un gato juguetón y manso, si va a ir una casa con personas mayores puedes decidirte por uno que sea poco activo.
Socialización de gatos callejeros
Los gatos nacidos en la calle se consideran salvajes y normalmente nadie se plantea que puedan acabar siendo domésticos. Esto no siempre es así, hay muchos casos de gatos callejeros que después de toda una vida en libertad fueron adoptados y se integraron a la vida en una casa.
Se pueden dar dos casos:
Gatos nacidos en la calle que no temen a los humanos: Las personas que cuidan colonias callejeras habrán observado que hay gatos que nacen en la calle, pero que por alguna razón no tienen miedo de la gente, incluso buscan contacto con las personas.
Son gatitos que desde pequeños son muy confiados y cariñosos, hay camadas en las que solo un hermanito es confiado, mientras el resto de la camada es huidiza. Al llegar a adultos pueden volverse desconfiados o seguir siendo sociables, este tipo de gato aunque haya hecho vida callejera desde su nacimiento, si se retira de la calle y es llevado a un hogar, suele adaptarse rápido y en pocas semanas su comportamiento es igual al de cualquier gato criado en casa desde pequeño.
Gatos salvajes amansados: las protectoras de animales a veces tienen que atender gatos salvajes que han tenido un accidente, en ocasiones estos animales no pueden ser devueltos a su colonia, bien porque haya peligro de que sufran una nueva lesión o porque queden disminuidos para hacer vida salvaje (pérdida de algún miembro, disminución de la movilidad).
Estos gatos que no pueden ser devueltos a la calle se intenta amansarlos. Amansar un gato no es fácil y lo deben llevar a cabo personas que tengan cierta experiencia, pero no es imposible. Consiste en ir acostumbrándolos gradualmente a la presencia y el contacto con personas, a través de premios (comida).
No funciona siempre, pero hay gatos que después de vivir en estado salvaje durante años, han conseguido a acostumbrarse a vivir en casas y son cariñosos.
No todos los gatos salvajes se pueden acostumbrar a vivir en casas, algunos son más felices siendo libres.
La realidad queda muy lejos del mito "de no más de siete semanas". Hay muchas cosas que no sabemos de los gatos y todos los días nos sorprenden con su capacidad de adaptación y sus cambios de conducta . Todavía tenemos que seguir aprendiendo de ellos y sobre ellos, y eso sólo lo podemos hacer si desterramos viejos mitos y prejuicios.
El "gato perfecto", puede ser un cachorrito encontrado en un contenedor, un viejo gato abandonado en un refugio o un callejero que un día decidió buscar tu compañía.
Hay cientos de artículos donde se hace esa recomendación, esto contribuye a difundir una información equivocada y desfasada.
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| photo by Luís Gonçalves |
Los gatos tienen mucha más capacidad de adaptación de lo que se cree, pueden acostumbrarse a los cambios y a nuevos entornos aunque sean adultos.
La elección de un gato pequeño: mucha gente se decide por un bebé, que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El gatito se acostumbrará desde pequeño a ser manipulado, a la convivencia con distintos humanos y con otros animales. En cambio no podremos saber el carácter que tendrá de adulto, la herencia genética influye mucho, si nuestro gato resulta ser de carácter arisco, poco podremos hacer para mejorar este rasgo o si es excesivamente activo tendremos que resignarnos a las travesuras.
Adopta un gato pequeño si estas dispuesto a aceptarlo sea como sea, no necesariamente acabará comportándose como a ti te gustaría.
Elegir un gato adulto: La gente piensa que los gatos adultos "no se adaptan". Los gatos que acaban en refugios, normalmente se ha criado en un hogar y han sido socializados de pequeños, se dejan manipular y están acostumbrados a la vida en una casa. Una vez que son adoptados se acostumbran rápidamente a su nuevo hogar y se muestran cariñosos con su familia.
Son una buena elección ya que sabes el carácter que tienen y puedes adoptar el gato que más se adapte a tu familia, si tienes niños, puedes adoptar un gato juguetón y manso, si va a ir una casa con personas mayores puedes decidirte por uno que sea poco activo.
Socialización de gatos callejeros
Los gatos nacidos en la calle se consideran salvajes y normalmente nadie se plantea que puedan acabar siendo domésticos. Esto no siempre es así, hay muchos casos de gatos callejeros que después de toda una vida en libertad fueron adoptados y se integraron a la vida en una casa.
Se pueden dar dos casos:
Gatos nacidos en la calle que no temen a los humanos: Las personas que cuidan colonias callejeras habrán observado que hay gatos que nacen en la calle, pero que por alguna razón no tienen miedo de la gente, incluso buscan contacto con las personas.
Son gatitos que desde pequeños son muy confiados y cariñosos, hay camadas en las que solo un hermanito es confiado, mientras el resto de la camada es huidiza. Al llegar a adultos pueden volverse desconfiados o seguir siendo sociables, este tipo de gato aunque haya hecho vida callejera desde su nacimiento, si se retira de la calle y es llevado a un hogar, suele adaptarse rápido y en pocas semanas su comportamiento es igual al de cualquier gato criado en casa desde pequeño.
El caso de Lucky: Lucky nació en la calle, su madre era callejera y salvaje, sus hermanos eran ariscos.
Él desde pequeño buscó el cariño de la gente, siempre se dejó coger y acariciar. Vivió dos años en la calle, hasta que enfermó y hubo que llevarlo al veterinario. La idea era volverlo a soltar, pero Lucky no tenía ningún interés en regresar a la calle, siempre estaba acurrucado en su camita y no quería salir cuando le abríamos la puerta. En vista de esto se le buscó una familia.
Actualmente vive en una casa como animal de compañía, nunca ha intentado escapar ni volver a su antigua vida.
Gatos salvajes amansados: las protectoras de animales a veces tienen que atender gatos salvajes que han tenido un accidente, en ocasiones estos animales no pueden ser devueltos a su colonia, bien porque haya peligro de que sufran una nueva lesión o porque queden disminuidos para hacer vida salvaje (pérdida de algún miembro, disminución de la movilidad).
Estos gatos que no pueden ser devueltos a la calle se intenta amansarlos. Amansar un gato no es fácil y lo deben llevar a cabo personas que tengan cierta experiencia, pero no es imposible. Consiste en ir acostumbrándolos gradualmente a la presencia y el contacto con personas, a través de premios (comida).
No funciona siempre, pero hay gatos que después de vivir en estado salvaje durante años, han conseguido a acostumbrarse a vivir en casas y son cariñosos.
Dessy: Esta gatita vivía libre en una zona de campo donde los gatos son muy hostigados, quedó atrapada en un lazo y tuvo que ser capturada con jaula trampa para poder quitárselo. La gata tenía dos o tres años y jamás había convivido con personas. Durante el proceso de recuperación se trabajó con ella para que se socializara. Al cabo de unos meses se amansó por completo y pudo ser adoptada. Actualmente vive con una familia y convive con otro gato.
No todos los gatos salvajes se pueden acostumbrar a vivir en casas, algunos son más felices siendo libres.
La realidad queda muy lejos del mito "de no más de siete semanas". Hay muchas cosas que no sabemos de los gatos y todos los días nos sorprenden con su capacidad de adaptación y sus cambios de conducta . Todavía tenemos que seguir aprendiendo de ellos y sobre ellos, y eso sólo lo podemos hacer si desterramos viejos mitos y prejuicios.
El "gato perfecto", puede ser un cachorrito encontrado en un contenedor, un viejo gato abandonado en un refugio o un callejero que un día decidió buscar tu compañía.
miércoles, 18 de enero de 2012
Adoptar un animal discapacitado
Las adopciones de animales aquejados de alguna discapacidad física o sensorial son muy escasas, ya que se considera que va a acarrear una gran dedicación. He tenido ocasión de conocer bastantes animales discapacitados y la realidad es que la mayoría son capaces de adaptarse a las limitaciones con una rapidez y facilidad asombrosas llegando a alcanzar una autonomía prácticamente igual a la de un animal sano.
Veamos algunas de las discapacidades más comunes, y como perros y gatos se adaptan a ellas:
Dediciencia visual o ceguera total
Perros ciegos : Si el perrito es ciego de nacimiento, no será consciente de su discapacidad, suplirá esta deficiencia desarrollando más sus otros sentidos, será capaz de orientarse perfectamente por la casa y sabrá donde está su camita y su comida por el olfato.
- Su territorio debe ser estable
- No debemos cambiar los muebles de sitio, si por alguna circunstancia debemos mover sus cosas lo acompañaremos a la nueva ubicación hasta que aprenda a ir solo.
- En la calle debemos ser pacientes, debemos dejarle olfatear para que reconozca los olores del barrio.
- Hay que permitir que se relaccione con otros perros.
Si el perrito se queda ciego de adulto puede que le cueste un poco más adaptarse, con cariño y paciencia lo acabará consiguiendo, no debemos sobreprotegerlo ni compadecerlo si le damos seguridad el proceso será más rápido.
Gatos ciegos: Los gatos se adaptan bien a la pérdida del sentido de la vista, de tal forma que algunos dueños tardan en percibir que su gatito no tiene visión. Generalmente hacen lo mismo que los demás gatos, son capaces de trepar y se mueven bien por la casa, suben y bajan escaleras y reconocen a sus dueños. Se ha comprobado que si hay más gatos en la casa suelen ser más tolerantes con los que no ven.
Debemos tener en cuenta:
- No dejarlos salir al exterior, si algún ruido los asusta y salen huyendo pueden desorientarse y perderse.
- Prefieren los juguetes con sonido y con cascabeles
- Hay que intentar no cambiar de sitio los muebles ni las cosas del gatito.
Aquí vemos a un gatito ciego con sus primeros juguetes.
Deficiencia auditiva o sordera
Perros sordos: son iguales a los demás perros, la sordera no afecta para nada su vida ni su comportamiento, son tan juguetones y buenos compañeros como cualquier perro.
Para su adiestramiento hay que tener en cuenta que no atenderan a los sonidos, las órdenes verbales se tendrán que sustituir por gestos. Señas para entrenar perros sordos
En la calle tendran que estar más vigilados, ya que si se alejan demasiado no podremos llamarlos para que vuelvan, además no podrán percibir peligros como el tráfico.
Gatos sordos: La sordera puede ser de nacimiento o puede producirse cuando el gato es adulto, en el primer caso se desenvolverán sin problemas, en el segundo pasará un poco de tiempo hasta que se adapten a la nueva situación.
Cuándo un gato es sordo no debemos dejar que salga a la calle, corre muchos más riesgos que un gato normal.
- Para educarles debemos repetir siempre los mismos gestos asociados a una orden concreta, asegurarnos de que el gato nos ve claramente cuando los realizamos.
- No agarrarlos bruscamente, cuando vayamos a tocarlos o cogerlos debemos asegurarnos de que nos ha visto y tocarlos primero suavemente para no sobresaltarlos.
Perros y gatos sin una extremidad
Los perros a los que les falta alguna pata no se acomplejan o autocompadecen por esa pérdida, juegan y disfrutan como cualquier otro, tienen bastante movilidad.
Cuándo un perro tiene un accidente y es necesario amputar una de las patas, después de recuperarse del postoperatorio se adapta en poco tiempo a la nueva situación, su calidad de vida es muy buena, puede hacer vida normal en casa y salir al parque, se relaccionan perfectamente con los otros perros.
Los gatos que pierden una de sus patitas,pueden llevar una vida normal, pronto recuperan su agilidad y su musculatura. No necesitan ningún cuidado especial, salvo procurar que no accedan al exterior.
Los animales no se sienten mal por estar discapacitados, ni sufren bloqueos como los humanos, para ellos la vida sigue y mientras conserven su hogar, su comida y el amor de sus dueños poco cambia en sus vidas. Si los tratas con normalidad sin compadecerlos ni sobreprotegerlos con el tiempo ni te acordarás de su pequeño problema.
Desde aquí animamos a acudir a algún refugio y conocer a los animales acogidos que tengan alguna deficiencia, podras comprobar como disfrutan de la vida y se las apañan realmente bien, a lo mejor cambia tu concepto sobre ellos y te decides a compartir tu vida con alguno.
sábado, 3 de diciembre de 2011
7 mitos sobre gatos
Los que tenemos gatos sabemos que son unos de los animales más desconocidos y víctimas de falsas creencias. La mayoría de los prejuicios contra ellos no tienen fundamento sencillamente la gente los oye y los da por ciertos. Aquí van algunos de los más comunes:
Los gatos no son cariñosos
Los gatos SÍ son cariñosos, el ronroneo, rozarse contra nuestras piernas, amasar, son muestras de afecto. Ellos muestran su cariño de forma sutil, a las personas que no conocen el lenguaje corporal de los gatos les pueden pasar desapercibidas. Aunque hay verdaderos gatos-mochila que no son nada sutiles, cuidado con ellos, no te los quitarás de encima en todo el día.
No son sociables
El comportamiento social consiste en la capacidad de un animal para convivir en un grupo organizado, donde existen jerarquías claras y es necesaria la cooperación y el orden para la supervivencia. Los gatos pueden vivir en solitario, a veces forman pequeños grupos con una jerarquía débil donde cada miembro hace lo que quiere en su vida. Por esto no se les considera animales muy sociales. Pero esto no influye para nada en la sociabilidad, los gatos son bastante sociables, buscan el contacto con humanos y pueden formar vínculos afectivos muy fuertes con personas o con otras especies animales.
No aprenden
No aprenden
Los gatos son inteligentes y tienen capacidad de aprendizaje, pero sólo aprenden lo que les gusta o les conviene, pueden aprenden a abrir puertas, cajones, incluso algunos pueden imitar sonidos. Ahora, si intentas obligarlos a hacer lo que tu quieres, fracaso asegurado, al ser cazadores solitarios y no animales de manada, aprenden nada más que lo que les es útil, no aceptan órdenes. Se les puede educar mediante el uso de premios.
Los adultos no se adaptan
Frase típica: “quiero un gatito de menos de dos meses porque los mayores no se adaptan”. Existe el prejuicio generalizado de que un gato adulto no se adapta a la convivencia familiar, no se de donde puede venir esta creencia, todos los gatos adultos que he recogido de la calle prácticamente se subieron a mis brazos y me obligaron a llevarlos a casa, allí se adaptaron pronto al nuevo ambiente.
Los gatos adultos que se pierden o se abandonan, están socializados y acostumbrados a vivir en familia, además ya está educados, no hacen trastadas y ya sabes el carácter que tienen (con los cachorros puede haber alguna que otra sorpresa)
De todos los prejuicios en contra de los gatos este es uno de los más difíciles de erradicar y perjudica mucho a los gatos adultos que esperan en los refugios y perreras, para ellos prácticamente no hay esperanza de salir de allí.
Nunca se caen
Los gatos son unos de los animales más ágiles que existen, pero no hay que olvidar que todos podemos dar un traspiés. Cuidado, si crees que nunca se caen y no tomas precauciones te puedes acabar quedando sin gato.
No pueden convivir con perros
Falso, los gatos normalmente ignoran a los perros o huyen de ellos, un perro bien enseñado no debería atacar a otros animales, si tu perro ataca a los gatos no es “porque esté en su naturaleza” seguramente es que tú no te has molestado en educarlo correctamente. Muchas personas tienen gatos y perros en casa, y tienen una buena convivencia, incluso pueden ser buenos amigos.
Los gatos y los bebés no pueden convivir
Es triste, pero mucha gente cuando va a tener un bebé, corre a deshacerse de su gato.
No hay ninguna razón por la que gatos y niños no puedan estar juntos, hay personas que argumentan que el gato puede transmitir enfermedades al niño, esto no es cierto, si cuidas bien de tu gatito y lo llevas al veterinario debería estar sano, y, si no eres capaz de tener un gato en buenas condiciones, vas a ser capaz de cuidar de un niño?
Para un niño es bueno crecer al lado de un animal, pueden ser amigos y compañeros de juegos.
jueves, 24 de marzo de 2011
Adoptar un animal abandonado
¿ Qué es adoptar?
Una adopción conlleva una serie de trámites. Las protectoras, refugios y particulares que acogen animales abandonados o maltratados, NO REGALAN ANIMALES, al primero que llega, sino que intentan promover ADOPCIONES RESPONSABLES.
Para adoptar hay que seguir una serie de trámites, cada protectora tiene los suyos, pero en general consistirán en lo siguiente:
Si estás de acuerdo con aceptar condiciones debes pasar a plantearte los siguientes puntos
A tener en cuenta antes de adoptar
Debes informarte de las necesidades del animal que piensas adoptar, debes conocer su comportamiento, necesidades, enfermedades más comunes y métodos de educación.
Plantéate si en vacaciones podrás llevarlo contigo o si tienes a alguien de confianza que pueda cuidar de él o al menos si puedes permitirte dejarlo en una buena guardería.
Tienes que ser consciente que el animal acarreará gastos veterinarios, que pueden llegar a ser muy elevados, incluso en alguna ocasión tendrás que privarte de algún "capricho" para poder costearlos.
Puede causar destrozos en tu casa, ¿estás dispuesto a asumirlo?
Tienes que tener tiempo para poder dedicárselo.
Si prevees que en tu vida va a haber cambios que podrían impedirte seguir cuidando de tu animal de compañía abstente de adoptar hasta que tengas mejores circunstancias
Y sobre todo, un animal puede vivir muchos años, ¿estás dispuesto a asumir todas estas responsabilidades durante más de una década?
A grandes rasgos en todo esto consiste ADOPTAR CON RESPONSABILIDAD, si después de informarte crees que puedes dar un buen hogar a un animalito abandonado, felicidades por tu decisión, ayudarás a un animal y dejarás espacio para que se pueda acoger a otro.
Adoptar un animal es un acto responsable y solidario por el cual decides dar un hogar a un animal víctima de abandono en lugar de comprarlo.
Una adopción conlleva una serie de trámites. Las protectoras, refugios y particulares que acogen animales abandonados o maltratados, NO REGALAN ANIMALES, al primero que llega, sino que intentan promover ADOPCIONES RESPONSABLES.
Para adoptar hay que seguir una serie de trámites, cada protectora tiene los suyos, pero en general consistirán en lo siguiente:
- Entrevista para determinar si el animal por el que te interesas se adapta a tus circunstancias.
- Si es posible visita para que puedas conocer al animal que vas a adoptar.
- Tendrás que rellenar un contrato de adopción comprometiéndote a proporcionar al animal los cuidados necesarios.
- La adopción implica unos requisitos veterinarios, el animal se entregará con las vacunas que correspondan a su edad y con chip y pasaporte, tendrás que contribuir a esos gastos con un donativo.
- Se realizará un seguimiento tras la adopción para verificar que la adaptación transcurre sin problemas.
Si estás de acuerdo con aceptar condiciones debes pasar a plantearte los siguientes puntos
A tener en cuenta antes de adoptar
Debes informarte de las necesidades del animal que piensas adoptar, debes conocer su comportamiento, necesidades, enfermedades más comunes y métodos de educación.
Plantéate si en vacaciones podrás llevarlo contigo o si tienes a alguien de confianza que pueda cuidar de él o al menos si puedes permitirte dejarlo en una buena guardería.
Tienes que ser consciente que el animal acarreará gastos veterinarios, que pueden llegar a ser muy elevados, incluso en alguna ocasión tendrás que privarte de algún "capricho" para poder costearlos.
Puede causar destrozos en tu casa, ¿estás dispuesto a asumirlo?
Tienes que tener tiempo para poder dedicárselo.
Si prevees que en tu vida va a haber cambios que podrían impedirte seguir cuidando de tu animal de compañía abstente de adoptar hasta que tengas mejores circunstancias
Y sobre todo, un animal puede vivir muchos años, ¿estás dispuesto a asumir todas estas responsabilidades durante más de una década?
A grandes rasgos en todo esto consiste ADOPTAR CON RESPONSABILIDAD, si después de informarte crees que puedes dar un buen hogar a un animalito abandonado, felicidades por tu decisión, ayudarás a un animal y dejarás espacio para que se pueda acoger a otro.
lunes, 21 de marzo de 2011
Perros y gatos. Favorecer la convivencia
Dice el refrán "llevarse como el perro y el gato". De siempre existe el mito de la enemistad entre perros y gatos, pero en realidad la convivencia entre ambos es muy posible, incluso se pueden llegar a crear lazos de amistad y cariño entre estas dos especies.
¿Por qué existe la creencia de que los perros y los gatos son enemigos?
Tanto perros como gatos llevan en sus genes el instinto de la caza, los gatos tienden a perseguir pequeñas presas, y los perros a intentar cazar presas de mayor tamaño, un gato puede despertar el instinto de persecución de un perro, el gato como es lógico si se siente acosado intentará defenderse.
Esto no quiere decir que perros y gatos tengan nada en contra unos de otros y con una correcta educación y socialización desde pequeños se pueden conseguir modificar estas conductas.
Los perros son sumamente educables, desde pequeñitos debemos acostumbrarlos a todo tipo de situaciones y educarlos para convivir en sociedad, lo que implica no permitir ni fomentar actitudes poco adecuadas como lanzarse a perseguir objetos o animales en movimiento y mucho menos morder. Si es posible, de cachorros debemos procurar que tengan experiencias positivas con humanos de todas las edades, con otros perros y que vivan experiencias variadas.
Pautas de presentación perro-gato.
Para empezar con buen pie, debemos seguir un pequeño protocolo de presentación, así evitamos una "mala impresión" inicial que podría estropear la convivencia en el futuro.
Estas pautas son orientativas, si durante el proceso algo no va bien o el perro tiene un instinto de caza muy fuerte, debes consultar con un especialista en comportamiento animal (etólogo) o con un educador.
Vídeo de galguito y gato de tres meses jugando juntos.
¿Por qué existe la creencia de que los perros y los gatos son enemigos?
Tanto perros como gatos llevan en sus genes el instinto de la caza, los gatos tienden a perseguir pequeñas presas, y los perros a intentar cazar presas de mayor tamaño, un gato puede despertar el instinto de persecución de un perro, el gato como es lógico si se siente acosado intentará defenderse.
Esto no quiere decir que perros y gatos tengan nada en contra unos de otros y con una correcta educación y socialización desde pequeños se pueden conseguir modificar estas conductas.
Los perros son sumamente educables, desde pequeñitos debemos acostumbrarlos a todo tipo de situaciones y educarlos para convivir en sociedad, lo que implica no permitir ni fomentar actitudes poco adecuadas como lanzarse a perseguir objetos o animales en movimiento y mucho menos morder. Si es posible, de cachorros debemos procurar que tengan experiencias positivas con humanos de todas las edades, con otros perros y que vivan experiencias variadas.
Pautas de presentación perro-gato.
Para empezar con buen pie, debemos seguir un pequeño protocolo de presentación, así evitamos una "mala impresión" inicial que podría estropear la convivencia en el futuro.
- Cuándo llegue el nuevo inquilino, intentaremos colocarlos en áreas separadas para que se vayan conociendo por el olor, un truco buenísimo es intercambiar las mantitas que usan.
- Tras unos días podemos presentarlos, el perro debe ir sujeto firmemente por una correa, si alguno de los dos presenta signos de agresividad volveremos a separarlos y tras unos días intentaremos de nuevo la presentación.
- Cuando los dos estén calmados en presencia uno del otro podemos pasarlos a un área común, el perro estará atado durante el proceso, premiaremos las actitudes de calma, si el perro muestra un comportamiento no deseado como fijar la mirada en el gato o alterarse lo cortaremos con un NO en tono bajo pero firme.
- Es mejor no dejar solos al perro y al gato durante la fase de presentación, hasta estar completamente seguros de que se llevan bien, es necesario tener mucha paciencia, unos animales se adaptarán pronto, otros necesitarán bastante tiempo.
Estas pautas son orientativas, si durante el proceso algo no va bien o el perro tiene un instinto de caza muy fuerte, debes consultar con un especialista en comportamiento animal (etólogo) o con un educador.
Es importante que una vez que estén acostumbrados el uno al otro tengan cada uno su propio plato de comida y su área de descanso, ellos mismos decidirán si comparten la camita y los platos.
La relación que surgirá al final entre ellos es imprevisible, algunos serán compañeros inseparables y compartirán horas de juegos y diversión, otros se limitarán a establecer unas normas de convivencia, delimitando cada uno su territorio, no serán amigos, pero tendrán una convivencia pacífica.
Vídeo de galguito y gato de tres meses jugando juntos.
miércoles, 26 de enero de 2011
Adoptar un gato adulto
Todos los que nos dedicamos a acoger gatos abandonados nos encontramos con las inevitables frases cuando nos piden un gato " de no más de dos meses", "pequeñito para que se haga a mi y a la casa".
Los gatos adultos son rechazados casi por sistema. Esto se debe a la falta de conocimiento que existe todavía sobre estos animales.
Un gato adulto ha terminado en la calle porque su dueño se cansó de él, simplemente, son animales criados en casa y en familia , víctimas de la crueldad humana. Por lo tanto, agradecerán tener un nuevo hogar y se adaptan a él con mucha más facilidad que un cachorro.
Otro error es que la gente piensa que adoptando un gato bebé conseguirá socializarlo y educarlo a su antojo. Un gato no es un perro, el carácter del gato viene determinado genéticamente y es difícil de cambiar, es decir, si nuestro adorable cachorro es de carácter arisco, podremos mejorar este rasgo pero no modificarlo del todo. En cambio si adoptamos un adulto, sabemos lo que nos llevamos y podremos adoptar al gato que más se adapte a nuestras circunstancias.
Un gato no se adapta más rápido al hogar por su edad sino por su carácter.
Un gato acaba en un refugio sin tener ninguna culpa, separados de sus seres queridos, encerrados y asustados, muchos acaban sumidos en depresiones de las que no se recuperan. Mientras que los gatitos más pequeños pronto salen de la perrera o refugio, lo más grandes pasan años encerrados, en el peor de los casos mueren allí. Los gatos son animales inteligentes, son conscientes cuando se les rescata y ayuda, ellos lo agradecen muchísimo y llegan a establecer vínculos afectivos muy fuertes con las personas que los adoptan.
Por favor, piensa en los olvidados gatos adultos, pueden llenar tu vida de cariño, alegría, juegos, no merecen pasar sus vidas sin una familia, sólo por un montón de tópicos injustos.
Consejos a la hora de adoptar un gato
Los gatos adultos son rechazados casi por sistema. Esto se debe a la falta de conocimiento que existe todavía sobre estos animales.
Otro error es que la gente piensa que adoptando un gato bebé conseguirá socializarlo y educarlo a su antojo. Un gato no es un perro, el carácter del gato viene determinado genéticamente y es difícil de cambiar, es decir, si nuestro adorable cachorro es de carácter arisco, podremos mejorar este rasgo pero no modificarlo del todo. En cambio si adoptamos un adulto, sabemos lo que nos llevamos y podremos adoptar al gato que más se adapte a nuestras circunstancias.
Un gato no se adapta más rápido al hogar por su edad sino por su carácter.
Un gato acaba en un refugio sin tener ninguna culpa, separados de sus seres queridos, encerrados y asustados, muchos acaban sumidos en depresiones de las que no se recuperan. Mientras que los gatitos más pequeños pronto salen de la perrera o refugio, lo más grandes pasan años encerrados, en el peor de los casos mueren allí. Los gatos son animales inteligentes, son conscientes cuando se les rescata y ayuda, ellos lo agradecen muchísimo y llegan a establecer vínculos afectivos muy fuertes con las personas que los adoptan.
Por favor, piensa en los olvidados gatos adultos, pueden llenar tu vida de cariño, alegría, juegos, no merecen pasar sus vidas sin una familia, sólo por un montón de tópicos injustos.
Consejos a la hora de adoptar un gato
martes, 7 de diciembre de 2010
Un gato llega a casa. 6 consejos para empezar con buen pie
Si has decidido adoptar un gatito, tanto cachorro como adulto, felicidades por tu decisión, le darás un hogar a un animal abandonado y tendrás un excelente compañero durante muchos años.
Los primeros días serán un poco estresantes para el animal, ten en cuenta que extrañará su nuevo hábitat, pero siguiendo unos sencillos consejos todo será más fácil para él.
-Ten preparado todo lo necesario, comida, platitos, bandeja sanitaria..
-El gatito llegará muy asustado, ponlo en una habitación tranquila con todo lo necesario y deja que él se anime a explorar su nuevo entorno.
-No lo agobies, ofrécele comida y acaricialo para que te conozca poco a poco, deja que vaya cogiendo confianza.
-Ten mucho cuidado con las escapadas los primeros días, podría perderse. Así que cierra ventanas y balcones y controla todos los posibles accesos al exterior.
-Después de unos días cuando el gato esté más calmado, es conveniente acercarlo a nuestro veterinario, para que lo examine y acuerde un plan de desparasitación y vacunación.
-Cuando ya esté familiarizado con la casa y con nosotros podemos plantearnos empezar a educarlo, para que sepa que es lo que puede hacer y lo que no. Bastará con hacer un ruido fuerte o decir en tono firme ¡No! Cuando haga algo que no debe. Son muy inteligentes y enseguida lo entenderán, lo que nunca debemos hacer es gritar o pegar al gatito.
El periodo de adaptación puede durar más o menos según el carácter del gato, unos en pocas horas estarán como en su casa, a otros les costará un poco más. Lo importante es tener paciencia y ser constantes, en poco tiempo el gatito se convertirá en un miembro más de la familia.
Si tienes otros animales, también te interesa leer: El gato llega a casa
Los primeros días serán un poco estresantes para el animal, ten en cuenta que extrañará su nuevo hábitat, pero siguiendo unos sencillos consejos todo será más fácil para él.
-Ten preparado todo lo necesario, comida, platitos, bandeja sanitaria..
-El gatito llegará muy asustado, ponlo en una habitación tranquila con todo lo necesario y deja que él se anime a explorar su nuevo entorno.
-No lo agobies, ofrécele comida y acaricialo para que te conozca poco a poco, deja que vaya cogiendo confianza.
-Ten mucho cuidado con las escapadas los primeros días, podría perderse. Así que cierra ventanas y balcones y controla todos los posibles accesos al exterior.
-Después de unos días cuando el gato esté más calmado, es conveniente acercarlo a nuestro veterinario, para que lo examine y acuerde un plan de desparasitación y vacunación.
-Cuando ya esté familiarizado con la casa y con nosotros podemos plantearnos empezar a educarlo, para que sepa que es lo que puede hacer y lo que no. Bastará con hacer un ruido fuerte o decir en tono firme ¡No! Cuando haga algo que no debe. Son muy inteligentes y enseguida lo entenderán, lo que nunca debemos hacer es gritar o pegar al gatito.
El periodo de adaptación puede durar más o menos según el carácter del gato, unos en pocas horas estarán como en su casa, a otros les costará un poco más. Lo importante es tener paciencia y ser constantes, en poco tiempo el gatito se convertirá en un miembro más de la familia.
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