Horas después el destructor británico Cossack, navega entre los restos del naufragio buscando supervivientes, cuando de repente un marino parece escuchar un lamento, ve un trozo de algo flotante como de 50 centímetros con algo negro encima…¡espera! El “algo negro” se mueve, ¡es un gato! Y lo que se había oído era su maullido. El minino es rescatado y subido a bordo, es un gatazo negro con una mancha blanca alrededor del cuello y grandes ojos amarillos que miran con curiosidad, lleva un collar con su nombre "Oskar".
Oskar pasó a ser un miembro más de la tripulación durante cinco meses hasta que el viernes 23 de octubre de 1941, el Cossack fué atacado y hundido por un submarino alemán, Oskar logró subir a un bote salvavidas junto con otros marineros y llegó sano y salvo al Ark Royal, el portaaviones que había sido uno de los participantes en el hundimiento de su primera "casa" el acorazado alemán Bismarck.
Oskar que a esas a alturas empezaba a ser famoso, se integró perfectamente en su nuevo hogar, a primeros de Noviembre el portaaviones recaló en en la base naval de Gibraltar, donde Oskar fué feliz haciendo correrias en tierra firme. El Ark Royal partió a una nueva misión en Malta llevando a Oskar entre la tripulación.
Días más tarde, el 14 de noviembre, el submarino alemán U81 conseguía dañar con un torpedo al portaaviones británico, que pese a resistir en un principio terminó por hundirse. El portaaviones no tuvo bajas físicas de consideración, casi todos sus tripulantes pudieron salvar su vida y ¡Sorpresa! Oskar también.
A esas alturas se decidió retirar a Oskar de sus aventuras marineras, tres naufragios en seis meses era demasiado¡¡ Se dice que pasó a ser la mascota de un hogar de marinos retirados en Belfast, donde permaneció hasta su muerte. Sin duda de todos los veteranos de guerra que allí vivían Oskar era el que más historias tenía que contar¡
Podeis leer más sobre Oskar aquí: Unsinkable Sam




